Sports Injuries

Sports Injuries
Lesiones deportivas

lunes, 21 de abril de 2014

Ganar tiene su ‪#‎ciencia‬.


sábado, 19 de abril de 2014

Puyol se plantea cambiar el Camp Nou por San Siro: estaría negociando con el Milan

Puyol se plantea cambiar el Camp Nou por San Siro: estaría negociando con el Milan



http://www.deportesp.com/deportes/puyol-plantea-cambiar-el-camp-nou-san-siro-estaria-negociando-con-el-milan







Puyol se plantea cambiar el Camp Nou por San Siro: estaría negociando con el Milan


El futuro CarlesPuyol podría estar lejos del CampNou. Pese a su flamanterenovación hace apenas dos meses hasta junio de 2016, el central podría plantearse su salida del Barcelona a final de temporada, según aseguraSport.Este martes por la noche Barcelona Televisió fue un paso más allá al asegurar en el programa 'La Portería' que el capitán del Barcelona estaríanegociando su salida del conjunto azulgrana para recalar en las filas del Milan.Si esto fuera así, puede que Puyol no vuelva a vestir la camiseta de su club de toda la vida y cambiaría el azulgrana por el rossonero, un deseo que nunca ha ocultado ya que considera al conjunto de San Siro su segundo equipo el mismo en el que jugó su ídolo: Maldini.

La Tendinitis en el deporte

Fuente del artículo:
http://www.fisioterapia-online.com/articulos/la-tendinitis-en-el-deporte


La Tendinitis en el deporte


Para comenzar explicaremos que es la Tendinitis a grandes rasgos. Hace referencia a la inflamación del tejido conectivo del músculo, es decir en eltendón. El tendón es el elemento que sirve de unión entre el músculo y el hueso. Las tendinitis en el medio deportivo son lesiones muy frecuentes que, además, suelen plantear problemas difíciles.  Este tipo de lesión constituye el 15% de los motivos de consulta en traumatología deportiva, pero debemos saber que esta frecuencia es muy variable según el nivel deportivo y la cantidad de entrenamiento, así como en función del deporte practicado. Esto se debe a que en el ámbito deportivo generalmente se somete tanto al músculo, como al tendón y articulación a una serie de movimientos repetitivos, consecuencia del gesto deportivo que se practica. Del 10 al 20 % de las tendinitis son rebeldes y pueden dificultar definitivamente la carrera del deportista. 

EXISTEN DISTINTAS TENDINITIS DEPENDIENDO DE DÓNDE SE LOCALICEN Y SU EVOLUCIÓN.

Las localizaciones son numerosas y variadas, según el deporte practicado. Sin embargo, bajo el término de tendinitis hay que diferenciar:
  • Las tendinitis propiamente dicha, en las que la afectación se localiza en pleno cuerpo tendinoso.
  • La tenoperiostitis (o entesitis), que corresponde a la afectación de la inserción tendinosa en el periostio.
  • La miotendinitis; afecta también al cuerpo muscular.
  • La tenosinovitis, que produce una afectación inflamatoria de la vaina sinovial del tendón.
  • La tendinitis nodular es secuela de una lesión localizada o de una degeneración.
  • La tenosinovitis estenosante cursa con inflamación de la envoltura sinovial, lo que va a dificultar el paso del tendón, generando así la tendinitis.
De hecho, estas distintas formas no son más que la expresión de la reacción del tendón y de sus anexos a la sobre­carga funcional, por lo que quedan excluidas aquí las tendinitis dependientes de una patología inflamatoria general o infecciosa.

CAUSAS DE TENDINITIS

Cada una de las causas puede presentarse como etiología única, pero parece ser que lo más frecuente es que existan varios factores favorecedores, por lo que resulta muy difícil determinar cuál es el verda­dero elemento desencadenante. El término causa es tal vez abusivo y parece más lógico hablar de circunstancias favorecedoras o desencadenantes.
  • Causas mecánicas: Se agrupan bajo este término los distintos factores que llevan consigo un agotamiento funcional del tendón.
  • Deformidades anatómicas:
    • Trastornos estáticos de la bóveda plantar (pies planos, cavos, valgo o varo del retropié).
    • Desviación del eje de los miembros inferiores, sobre todo en el plano frontal (genu varo, valgo), que provoca la des­viación del eje del sistema mÚsculotendinoso.
    • Ciertas displasias de la cadera.
Estas deformidades, que alteran la buena mecánica tendi­nosa, son fuente de tendinitis cuando se asocia una solicitación excesiva en razón de la actividad deportiva.
  • Causas relacionadas con la actividad deportiva: La actividad deportiva, cuando es demasiado intensa, es fuente de lesiones dado que los saltos y los ejercicios provocan por sí mismos pequeños microtraumatismos. No hay duda de que el aumento de la cantidad y la intensidad del entrenamiento, indispensable para el triunfo deportivo al más alto nivel, es una de las causas principales del número creciente de lesiones tendinosas entre los deportistas de alto nivel, por lo que sería deseable respetar ciertas reglas en el entrenamiento, la progresión y la adaptación del mismo a las posibilidades y al estilo de cada atleta, y variar las secuencias en función de las localizaciones del agotamiento.
    •  Insuficiencia técnica: El buen dominio del movimiento deportivo permite un rendimiento óptimo del esfuerzo muscular. Por el contrario, un mal movimiento para obtener el mismo resultado exige incrementar el esfuerzo y, por tanto, una mayor tensión mecánica. El mejor ejemplo es la frecuencia de las epicondilitis en el jugador de tenis de nivel medio. El mal centrado de la pelo­ta en la raqueta provoca una rotación de la misma y un aumento de trabajo para los epicondíleos.
    • El terreno: Es sabido que los suelos duros son bastante más nocivos que las superficies blandas. Los deportistas que practican en superficies artificiales (deportes en sala, ciertas canchas de tenis, carrera a pie sobre carretera) se ven afectados con mayor frecuencia y la causa son los fenómenos de resonancia y de vibración. Por otra parte, los terrenos naturales (césped, maleza) son mucho menos nocivos. Actualmente, están en estudio nuevos tipos de suelos con ciertas cualidades de elasticidad (vuelta a la impulsión).
    • El material: En este apartado se puede hacer regencia a los materiales que se utilizan en cada una de las prácticas deportivas como la raqueta en el tenis o en el golf. También hay que tener en cuenta la utilización del calzado, que en cada ámbito deportivo cambio, fútbol con las botas de tacos, baloncesto con deportivas a la altura del tobillo, el esquí con sus botas duras y altas…
Todos los materiales influyen en la correcta realización de ejercicio físico, por lo que deben estar bien adaptados a cada deporte y sobretodo a cada persona, ya que una incorrecta colocación, utilización o defecto genera una mayor sobrecarga del tendón.
  • Causas metabólicas: En las que debemos tener en cuentas factores tales como una buena alimentación o hidratación entre otros.
  • Causas vertebrales: Es cierto que existen ciertos trastornos cuya manifestación clínica evoca una tendinitis, pero que tienen un origen vertebral innegable. Por regla general, se trata de alteraciones vertebrales menores; a cada nivel vertebral corresponde una proyección tendinosa:
    • Supra y subespinosa: C4‑C5.
    • Epicondilitis: C5‑C6.
    • Epitrocleítis: C6‑C'7. 
    • Aductores: L1‑L2.
    • Aquiles: L5‑SI.
  • Causas infecciosas: Determinados autores han demostrado la existencia de correlación entre los focos infecciosos, sobre todo en la región bucofaríngea, y las tendinitis, pero por el momento, tal relación no tiene explicación. 
  • Causas degenerativas: Están asociadas a la edad y al desgaste o envejecimiento del tendón como consecuencia de la realización del gesto deportivo repetidamente. Además hay que añadir que el tendón es una zona poco vascularizada, por lo que cualquier tipo de lesión a éste nivel tendrá mayores dificultades para su correcta resolución

EXPLORACIÓN CLÍNICA

A la hora de realizar una buena exploración es necesario realizar una anamnesis adecuada para poder precisar a la hora de dar un diagnóstico y la causa del mismo. Hay que realizar al mismo tiempo una inspección de la zona afectada en busca de una ligera tumefacción o un discreto edema local en los tendonessubcutáneos, signos que rara vez aparecen en la práctica.
  1. La forma de aparición del dolor. Clásicamente, es progresiva, si bien un comienzo brusco, por ejemplo al arrancar no es excepcional y debe hacer pensar en una rotura parcial. El dolor suele localizarse en el tendón, pero puede irradiar a la masa muscular.
  2. El ritmo es muy particular, al menos al comienzo de la evolución: es máximo al iniciarse el esfuerzo, desaparece durante el mismo «en caliente» y reaparece con el ejercicio o tras el esfuerzo.
  3. La evolución resulta en una progresiva agravación del dolor, tanto en intensidad como en duración. Pueden pro­ducirse todas las fases, que van desde la simple molestia a raíz del esfuerzo deportivo, hasta la impotencia funcional en la vida cotidiana.
  4. Finalmente, la anamnesis busca una causa desencadenante o, al menos, favorecedora:
    • Entrenamiento mal llevado (aumento de la intensidad o de la cantidad),
    • Terreno inadecuado,
    • Calentamiento mal realizado o inexistente, 
    • Modificaciones de la técnica,
    • Cambio de material o material inadecuado, 
    • Mala higiene alimentaria.
La exploración busca el signo fundamental y la causa, necesarios para el correcto diagnóstico de tendinitis, es decir, una contracción iso­métrica dolorosa en todas las amplitudes. Además, la palpación del tendón provoca dolor y, cuando se estudian los movimientos pasivos, se nota la falta de limitación articular..

TRATAMIENTO

Como consecuencia de todos los factores que influyen en la aparición de tendinitis, en efecto, hay que elegir entre los distintos medios terapéuticos en función de la localización, la gravedad y la antigüedad de la afectación, el nivel deportivo y las motivaciones del paciente y, desde luego, según los tratamientos realizados con anterioridad.  Entre las diferentes medidas para el tratamiento podemos encontrarnos las siguientes:
  • Tratamientos profilácticos: Realizar una adecuada prevención para evitar la aparición, haciendo consciente al deportista de la realización del correcto gesto deportivo postura, alimentación…
    •  Consejos dietéticos: El deportista debe tomar una ración hídrica suficiente para compensar las pérdidas derivadas de la actividad deportiva, es decir, 2‑3 litros de líquido al día, preferentemente entre las comidas. Además, el aporte hídrico en la alimentación debe ser equilibrado.
  • Factores tecnológicos: La corrección de los factores tecnológicos es el ejemplo de la necesidad de que exista una estrecha colaboración entre el médico y el entrenador. Se trata de eliminar del entrenamiento todos los métodos que puedan provocar una sobrecarga funcional del tendón; de más está insistir en la necesidad del calentamiento y de los estiramientos tenomusculares. Durante la práctica deportiva, hay que detectar el movi­miento nocivo o un defecto en el estilo. Finalmente, el material (zapatillas, raqueta, aparatos de gimnasia según la edad, etc.) deberá ser estudiado cuidadosamente. A un tipo de suelo corresponde un tipo de suela. Se comprende fácilmente que este control excede del ámbito médico tradicional. El médico no debe dudar en consultar con el entrenador para poner de manifiesto los posibles factores favorecedores de la tendinitis. Entre el terapeuta y el técnico deportivo debe haber una estrecha colaboración y confianza mutua.
  • Tratamiento médico: El reposo es indispensable, aunque muchas veces no se sigue si se trata de una lesión inicial y poco invalidante. Puede tratarse de un reposo relativo, que sólo suprime el movimiento deportivo que pone en marcha el tendón afec­tado, o bien de un reposo deportivo completo o del reposo total del tendón, que puede llegar hasta inmovilizar el ten­dón lesionado por medio de una venda elástica, o incluso una escayola. La duración de este reposo es muy variable: puede ir desde algunas semanas hasta varios meses, según la gravedad de la afección.
    • Infiltraciones locales: se trata sobre todo de inyecciones loca­les de corticoides u otros  productos como anestésicos locales, vitamina B12… Son la terapéutica de elección en opi­nión de ciertos autores, aunque muy criticadas por otros porque se las acusa de favorecer las roturas tendinosas. En la práctica, parece lógico prohibir las inyecciones de cor­ticoides en pleno cuerpo tendinoso de los grandes tendo­nes, aislados y terminales en una función (tendón de Aquiles, tendón rotuliano o tendón largo del bíceps). En estos casos, sólo son lícitas las inyecciones peritendinosas. En las masas tendinosas en napa (tendón común de los epi­condíleos), las inyecciones intratendinosas parecen ser menos agresivas. Debido a la situación anatómica de ciertos tendones (sobre todo la porción larga del bíceps), se pueden aplicar las inyecciones por vía intraarticular.
Dentro del tratamiento hay que destacar la Fisioterapia, desde donde se disponen de numerosos métodos:
Es importante que el tratamiento no se limite sólo al tratamiento sintomático, por lo que es deseable corregir un eventual desequilibrio muscular agonista‑antagonista. Dentro del tratamiento sintomático se podrán utilizar técnicas de masaje, estiramientos, puntos gatillo... De la misma forma, se intentará detectar una posible retrac­ción muscular, origen de desequilibrios biomecánicos que provocan la sobrecarga funcional del tendón (tendón de Aquiles y aparato extensor del pie corto). El fortalecimiento de los grupos musculares se hace sobre todo mediante trabajo estático intermitente, que ofrece la ventaja de desarrollar eficazmente la fuerza muscular sin solicitar al tendón de una forma excesiva. La utilización del aparato Cybex permite la musculación iso­tónica e isocinética estrictas, menos traumatizante para el tendón y que mantiene el músculo en su función dinámica. Cuando los receptores tendinosos han sido afectados, es útil una fase de reprogramación neuromuscular. Por último, se trata de efectuar un trabajo funcional, la mayoría de las veces breve, cuyo objetivo es devolver al acto deportivo su carácter armonioso. Se intentará sobre todo hacer desaparecer las posibles compensaciones generadas por la tendinitis. La importancia y la duración de esta rehabilitación suelen ser breves, pero ésta no debe omitirse porque evita la apa­rición de recidivas.
  Hay que añadir otro tipo de tratamientos también utilizados dentro del ámbito de la Fisioterapia para ayudar en la resolución de la tendinitis:
  1. La crioterapia ejerce una acción analgésica, descongestiva, vasoconstrictora en una primera etapa y, luego, vasodilata­dora, existiendo varias formas de aplicación: bolsas de hielo, «packs», atomizadores, esponjas congeladas, etc. Habitualmente, se prescriben aplicaciones discontinuas de 15‑30 minutos, varias veces al día protegiendo la piel. La utilización del frío puede asociarse con otras técnicas (masajes con frío) o aplicarlo por su acción vasodilatadora secundaria, que favorece la penetración percutánea de los medicamentos.
  2.  El calor, utilizado más bien en patología muscular, ejerce a veces una acción analgésica, como ocurre en el desentu­mecimiento y calentamiento en ciertas tendinitis.
  3. Las corrientes eléctricas: la baja frecuencia es la más utilizada debido a su acción analgésica.
  4. Las corrientes polarizadas permiten la penetración de las sustancias analgésicas o antiinflamatorias.    
  5. Las ondas cortas médicas ejercen una acción vasodilatado­ra profunda.
  6. Las ondas electromagnéticas: las ondas centimétricas se aplican en las patologías de las inserciones.
  7. Las ondas mecánicas: los ultra y los infrasonidos suelen tener sus mejores indicaciones en las patologías tendinosas.
  8. La radioterapia antiinflamatoria debe reservarse para los casos rebeldes, ya que sus efectos secundarios no carecen de riesgos.
  9. El masaje se orienta a los músculos, pero también a las inserciones dolorosas. «Puncing» durante 15 minutos cada 2 días (5‑10 sesiones).
  10. Tratamiento vertebral.

viernes, 18 de abril de 2014

Sprains and Strains: What's the Difference?


jueves, 17 de abril de 2014

Should we fix grade III AC joint injuries in athletes?

http://www.healio.com/orthopedics/blogs/case-studies-in-sports-medicine/should-we-fix-grade-iii-ac-joint-injuries-in-athletes#


Case Studies in Sports Medicine
La articulación acromioclavicular es una articulación comúnmente heridas en los deportes. Lesión se produce normalmente por el impacto directo de una colisión como en el fútbol o el hockey o de una caída sobre el hombro con el brazo en aducción, lo cual es un hecho común en muchos deportes recreativos. 
Lesiones de grado I y II son tratados sin cirugía. Lesiones de grado IV, V y VI se tratan quirúrgicamente. Existe cierta controversia en el manejo de las lesiones de grado III en cuanto a si el tratamiento quirúrgico o no quirúrgico es la mejor. 
Caso 
A los 24 años de edad, motorista profesional de montaña cayó sobre su hombro izquierdo, que es su lado dominante. Fue llevado al centro médico local cerca de la montaña. Su hallazgo más significativo fue una deformidad en su acromioclavicular (AC). Las radiografías demuestran una separación de CA de grado III. ¿Cómo proceder en el tratamiento?
The acromioclavicular joint is a commonly injured joint in sports. Injury typically occurs from direct impact from a collision as in football or hockey or from a fall onto the shoulder with the arm adducted, which is a common occurrence in many recreational sports.
Grade I and II injuries are treated non-operatively. Grade IV, V and VI injuries are treated surgically. There is some controversy in the management of grade III injuries as to whether surgical or nonoperative management is best.
Case
A 24-year-old professional mountain biker fell onto his left shoulder, which is his dominant side. He was taken to the local medical facility near the mountain. His most significant finding was a deformity at his acromioclavicular (AC) joint. Radiographs demonstrate a grade III AC separation. How would you proceed in treatment?
 
AP radiograph of left shoulder demonstrates elevated clavicle at the acromioclavicular joint consistent with a grade III AC joint separation.
Source: McCarty E....

Differences in gait kinematics found in soccer players with increased alpha angles /

http://www.healio.com/orthopedics/sports-medicine/news/online/%7Be425d9e5-ccf3-486a-b046-38af8addc8a0%7D/differences-in-gait-kinematics-found-in-soccer-players-with-increased-alpha-angles


Differences in gait kinematics found in soccer players with increased alpha angles

Futbolistas semiprofesionales con mayores ángulos alfa mostraron diferencias en la cinemática de la marcha en comparación con los jugadores de fútbol amateur , que los investigadores de este estudio dicen que apoyan la necesidad de un programa de cribado para los jugadores de fútbol de la competencia.

Jugadores masculinos de fútbol semiprofesional y aficionados tuvieron una resonancia magnética de la cadera derecha para medir el ángulo alfa de Nötzli . Los investigadores tenían 14 de los participantes en cada grupo se ejecutan en dos condiciones de zapatos en un laboratorio biomecánico y medidos de forma simultánea en el calzado distribución de la presión , aceleración tibial y el movimiento del retropié del pie derecho .

Los resultados mostraron el valor medio del ángulo alfa del grupo semiprofessionalsoccer era 55,1 ° y 51,6 ° en el grupo de aficionados . Los investigadores encontraron una diferencia significativa entre los grupos semiprofesionales y amateurs en relación con las fuerzas de reacción del suelo , la aceleración de la tibia , el movimiento del retropié y parámetros plantarpressure en ambas condiciones de zapatos. En ambas condiciones de zapatos, el máximo movimiento del retropié fue 22% menor en el grupo semiprofesional frente al grupo de aficionados.

"Se necesita más investigación para identificar los rasgos característicos que muestran las diferentes etapas del proceso de choque femoroacetabular ( FAI ) . Un reto para la investigación futura consiste en desarrollar programas de entrenamiento físico para prevenir la FAI o desacelerar el proceso FAI ", concluyeron los investigadores en su estudio. "Estos resultados apoyan la necesidad de un programa de cribado para los jugadores de fútbol de la competencia. En los casos de un análisis de la marcha conspicuo , FAI debe ser descartada por otras pruebas de diagnóstico " .

Semiprofessional soccer players with increased alpha angles showed differences in gait kinematics compared with amateur soccer players, which researchers of this study say support the need for a screening program for competitive soccer players.
Male semiprofessional and amateur soccer players had an MRI of the right hip to measure the alpha angle of Nötzli. Researchers had 14 of the participants in each group run in two shoe conditions in a biomechanical laboratory setting and measured simultaneously in-shoe pressure distribution, tibial acceleration and rearfoot motion of the right foot.
Results showed the mean value of the alpha angle of the semiprofessionalsoccer group was 55.1° and 51.6° in the amateur group. Researchers found a significant difference between semiprofessional and amateur groups concerning the ground reaction forces, tibial acceleration, rearfoot motion and plantarpressure parameters in both shoe conditions. In both shoe conditions, maximum rearfoot motion was 22% lower in the semiprofessional group vs. the amateur group.
“Future research is needed to identify characteristic features which display the different stages of femoroacetabular impingement (FAI) process. A challenge for future research is to develop physical training programs for preventing FAI or decelerating the FAI process,” the researchers concluded in their study. “These findings support the need for a screening program for competitive soccer players. In cases of a conspicuous gait analysis, FAI must be ruled out by further diagnostic tests.”
Disclosure: The researchers have no relevant financial disclosures.